El valor geopolítico de la planificación espacial marítima
- SOCIAL
- 27 de abril de 2025
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Dr. Konstantinos Balomenos
Científico político – Internacionalista
Es la primera vez que Grecia, a través de este Plan de Seguridad Marítima (PSM), obtiene un texto completo institucionalizado en la Unión Europea (UE) que representa en mapas los usos, actividades y límites de las zonas marítimas y la plataforma continental griega.
La publicación de la Estrategia Espacial Nacional para el Espacio Marino (ESNMEM), que especifica y delimita la Planificación Espacial Marítima (PEM) de Grecia, constituye sin duda un hito estratégico de importancia histórica para el país. Es la primera vez que Grecia, a través de esta PEM, cuenta con un texto completo institucionalizado en la Unión Europea (UE) que define los usos, las actividades y los límites de las zonas marítimas y la plataforma continental griega, abarcando plenamente el territorio continental con sus islas (incluidos islotes y islotes rocosos).
Como exdirector general de Política de Defensa del Ministerio de Defensa Nacional, quien representó a dicho ministerio durante la consulta para la elaboración del Plan Estratégico de las Fuerzas Armadas, expreso mi satisfacción por la publicación de esta estrategia. Asimismo, felicito calurosamente a todos los funcionarios de los ministerios competentes que participaron en su elaboración, así como a la dirección política del país por la coordinación de este esfuerzo.
La ESSTHX, además de determinar las actividades humanas en las aguas marinas de nuestra patria y su futuro desarrollo espacial, así como los beneficios ambientales, económicos y de desarrollo que de ello se derivarán, también tiene un gran valor geopolítico.
En concreto, por primera vez, Grecia delimita y formula con claridad en un texto oficial de la UE las fronteras de su espacio marítimo (zonas marítimas, plataforma continental, etc.), abarcando todas sus costas insulares y continentales. En particular, con la inclusión de Kastelorizo y Strongyli, los límites orientales de la plataforma continental griega coinciden con los límites occidentales de la Zona Económica Exclusiva de Chipre, de modo que Grecia y Chipre comparten fronteras marítimas. Este hecho reviste una importancia nacional fundamental, ya que, por primera vez, lo que establece la Carta de Sevilla (que suscita fuertes reacciones en Turquía) para la definición de las zonas de jurisdicción marítima en el Mediterráneo oriental queda consagrado en un texto institucional europeo.
Cabe destacar que la Carta de Sevilla describe las Zonas Económicas Exclusivas (ZEE) de los Estados miembros de la UE según la Ley del Mar de 1982 y deja constancia de la conexión entre las ZEE griega y chipriota. Si bien esta Carta no constituye un documento oficial de la UE, el hecho de que el Acuerdo sobre el Espacio Económico Europeo (EEE) griego refleje en un texto institucional europeo oficial lo que establece la Carta la legitima y le otorga fuerza jurídica y política para la UE. Este hecho también afecta al diálogo greco-turco, ya que, en declaraciones a CNN Turk (17-9-2020), el Sr. Melvout Çavuşoğlu estableció como requisito previo para el inicio de dicho diálogo que Grecia anunciara su rechazo a la Carta de Sevilla.
¿Cómo afecta esto a las relaciones greco-turcas?
En este contexto, la ECCC modifica los datos de las relaciones greco-turcas y la normativa vigente hasta la fecha en relación con el diálogo greco-turco. Grecia, por primera vez, redefine explícitamente sus posiciones y formula un nuevo enfoque estratégico para sus intereses nacionales en el Egeo y el Mediterráneo oriental, de conformidad con el derecho internacional, y redefine la agenda del diálogo greco-turco. La base para la resolución de la disputa greco-turca sobre la delimitación de la plataforma continental y la ZEE se fundamentará ahora en la planificación espacial griega y no en las nuevas posiciones de Turquía.
En este contexto, la ECMS servirá de base para el debate sobre cualquier cuestión o controversia que pueda surgir entre Grecia y sus países vecinos. Lo que establece la ECMS también se inscribe tras el éxito nacional del año pasado, cuando el sitio web PLATFORM Maritime Spatial Planning, en el marco de la creación de su Plan Europeo de Ordenación del Espacio Marítimo, publicó un mapa con la ZEE griega que justificaba plenamente la postura griega, provocando una fuerte reacción de Turquía. Además, la inclusión de la ECMS griega en un documento oficial de la UE define y especifica claramente no solo las fronteras marítimas griegas, sino también las europeas. En consecuencia, la disputa greco-turca sobre la delimitación de las fronteras marítimas y la explotación de sus recursos se transforma también en una disputa entre Turquía y la UE.
Este desarrollo también marca el reconocimiento europeo explícito de la narrativa griega y el claro apoyo a las justas posiciones de Grecia en relación con lo que está en juego en el enfrentamiento greco-turco en el Egeo. En aras de la verdad, es una justificación nacional máxima que en un texto institucional europeo, lo que se define en la CECA griega en relación con:
Los límites de la plataforma continental, que se definen como en los Acuerdos Grecia-Italia de 1977 y 2020,
Los límites de la ZEE, que se definen como en el Acuerdo Grecia-Egipto de 2020,
El límite del mar territorial se determina de conformidad con la legislación nacional aplicable, el Protocolo Grecia-Turquía de 1926, el Acuerdo Italia-Turquía y el Protocolo de 1932, con la reserva general de una extensión de la anchura a 12 millas náuticas, de conformidad con la Convención sobre el Derecho del Mar, que refleja el derecho internacional consuetudinario.
En este mismo contexto, la planificación espacial marítima refuerza las posiciones nacionales sobre las zonas marítimas de Grecia al otorgarle legitimidad internacional, dado que otros Estados miembros de la UE siguieron el mismo proceso que Grecia para su delimitación, sin que ningún actor internacional, estatal o no estatal, lo cuestionara. Además, la planificación espacial marítima garantiza un apoyo europeo práctico a Grecia en relación con sus proyectos de inversión energética (por ejemplo, el tendido de un cable submarino para la interconexión eléctrica entre Grecia y Chipre) y el desafío que supone el papel de Turquía en la región.
La Estrategia Espacial Nacional para el Espacio Marítimo también afecta directamente a las actividades relacionadas con la defensa y la seguridad del país, ya que se establece que las actividades destinadas exclusivamente a la defensa y la seguridad nacional, incluyendo la búsqueda y el rescate, tienen prioridad sobre cualquier otra actividad marítima. Asimismo, delimita las zonas donde se desarrollarán actividades militares (campos de tiro y ejercicios, zonas de guerra de minas, zonas de ejercicios submarinos, etc.), ubicadas dentro de las unidades espaciales. Esta normativa reviste una importancia crucial para la defensa y la seguridad nacionales, puesto que incrementa la presencia de las Fuerzas Armadas griegas en el Mediterráneo sudoriental y su papel como pilar de estabilidad y seguridad, garantizando al mismo tiempo el carácter internacional y europeo del espacio marítimo griego.
La declaración de la ZEE también se produce tras las recientes y exitosas gestiones del primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, en relación con el acuerdo de Grecia con la gigante estadounidense Chevron. Del mismo modo que el inicio de las investigaciones marinas al sur de Creta por parte de Chevron reconoce de facto la ZEE griega y, en esencia, anula el memorándum turco-libio, la declaración de la ZEE también anula la iniciativa «Patria Azul». El gobierno griego optó por declarar la ZEE en un momento en que los ultranacionalistas griegos, conocidos por su postura radical, critican al primer ministro y al ministro de Asuntos Exteriores por ceder ante Turquía y hablan de suspender las obras de la interconexión eléctrica Grecia-Chipre-Israel frente a Kasos, debido a las amenazas de Turquía.
Sin embargo, los acontecimientos los refutan y los exponen una vez más, demostrando que desconocen y no comprenden ni las acciones del Primer Ministro Kyriakos Mitsotakis ni la política exterior actual de Grecia. Esta decisión prueba que el Primer Ministro Mitsotakis y Grecia no suspendieron ni suspenderán las obras de interconexión eléctrica entre Grecia y Chipre debido a las amenazas de Turquía. Decidieron realizar una maniobra estratégica y responder a las reacciones y amenazas de Turquía con una acción diplomática puramente agresiva, hablando en términos de disuasión real (y no de meras palabras), imponiendo un hecho consumado a Turquía y enviando el mensaje de que Grecia no va a ceder en la defensa y afirmación de sus intereses nacionales y soberanos en la región del Mediterráneo Sudoriental. La reacción de Turquía ante estos acontecimientos evidencia su vergüenza. Turquía queda en segundo lugar en relación con el MSP. No tiene nada oficial que mostrar para defender la Patria Azul y procedió a responder a través del periódico Milliyet, donde presentó un estudio supuestamente científico que define el MSP turco. Sin embargo, el anuncio del Ministerio de Asuntos Exteriores turco resulta vergonzoso y carece de fundamento.
Por qué es una maniobra estratégica de importancia histórica.

En concreto, la acción de Grecia de emitir la CEPAL no es unilateral, sino que forma parte del marco para el cumplimiento de sus obligaciones europeas y se basó exclusivamente en las normas del Derecho del Mar de 1982, como hizo Turquía en el Mar Negro (sin aceptar dichas normas). La determinación de los límites de las zonas marítimas de un país es una cuestión de soberanía nacional y no constituye una acción unilateral. Turquía ha actuado de la misma manera. Por lo tanto, no es legítimo hablar de acciones unilaterales. La amenaza de Turquía de presentar su propio Plan a la UNESCO y a los órganos competentes de la ONU carece de fundamento y no tiene efecto jurídico alguno contra Grecia. En aras de la verdad, el artículo 2 del capítulo 1 de la Carta de las Naciones Unidas, párrafo 7, establece: «Nada de lo dispuesto en la presente Carta autorizará a las Naciones Unidas a intervenir en asuntos que sean esencialmente de competencia interna de un Estado ni obligará a los Miembros a someter tales asuntos a solución de conformidad con los términos de la presente Carta. Sin embargo, este principio no impedirá la aplicación de las medidas coercitivas previstas en el capítulo 7».
El capítulo 7 del Convenio de la ONU se refiere a actos de amenaza contra la paz, quebrantamiento de la paz y actos de agresión. Desde esta perspectiva, surge la pregunta: ¿quién habla de una violación del derecho internacional? ¿Turquía, que no respeta la soberanía del único Estado reconocido, la República de Chipre, y busca legitimar su invasión de Chipre mediante el reconocimiento de este pseudoestado como Estado independiente? En conclusión, la emisión del ECLA constituye una maniobra estratégica de gran importancia histórica para Grecia, ya que ejerce una intensa presión sobre Turquía y acelera el proceso de negociaciones para la delimitación de las zonas marítimas en el mar Egeo, no sobre la base de la Patria Azul, sino sobre la base del ECLA griego, que define las fronteras marítimas no solo de Grecia, sino también de Europa. Esta maniobra, en definitiva, incrementa el poder de negociación de Grecia y redefine la relación greco-turca en la región.
Fuente: ETHNOS
